![]()
La promesa de que podrás conectarte a Internet, escuchar la música que traes en tu propio dispositivo, obtener instrucciones de navegación paso a paso y hacerlo todo dando órdenes a tu coche como un sargento instructor hace que los sistemas de infoentretenimiento disponibles en los vehículos actuales sean irresistibles para muchos, aunque añadan miles de dólares al costo.