La visión de un experto sobre el futuro de la conducción autónoma
El debate sobre la verdadera autonomía de los vehículos tiene una nueva voz de peso. John Krafcik, quien lideró durante años Waymo, una de las compañías pioneras en esta tecnología, ha realizado una crítica profunda al enfoque de Tesla. Sus declaraciones ponen el foco en las limitaciones fundamentales del sistema Full Self-Driving (FSD).
¿Una “miopía” tecnológica?
Krafcik calificó la estrategia de Tesla de “miope”. Según su análisis, el FSD se basa excesivamente en un conjunto limitado de sensores (cámaras principalmente), ignorando la redundancia que proporcionan otros como el LiDAR o el radar. Para el exdirectivo, esta elección representa un obstáculo insalvable para alcanzar una autonomía de nivel 5, donde el vehículo no requiere supervisión humana en ninguna condición.
Dos filosofías en conflicto
Esta crítica subraya la divergencia radical entre dos modelos. Por un lado, el enfoque de Tesla, que confía en la mejora iterativa de un sistema basado en visión y aprendizaje automático con datos de su flota global. Por otro, la visión de Waymo y otras, que priorizan un mapeo ultra-preciso y una suite de sensores diversificada para entornos geográficamente delimitados. La pregunta central es qué camino logrará primero ser a la vez fiable y escalable a nivel global.
Implicaciones para el sector y los usuarios
Esta controversia técnica tiene consecuencias directas. Para los consumidores, plantea dudas sobre las expectativas reales de los sistemas actualmente en el mercado. Para la industria, define la carrera por la supremacía en un mercado futuro billonario. La seguridad, la regulación y la aceptación pública dependen en gran medida de qué filosofía demuestre ser más robusta y segura a largo plazo.