Renault da un giro estratégico: disuelve Ampere
El Grupo Renault ha tomado una decisión radical que altera su plan inicial para la transición eléctrica. La compañía ha anunciado la disolución de Ampere, la filiale creada específicamente para agrupar sus actividades de vehículos 100% eléctricos y software. Este movimiento supone un cambio de rumbo significativo apenas unos meses después de presentar Ampere como un proyecto clave para su futuro y su competitividad en el mercado de la electrificación.
Simplificación organizativa: el motivo clave
La principal razón detrás de esta decisión es la búsqueda de una mayor simplicidad y eficiencia operativa. Según la dirección del grupo, reintegrar los equipos, tecnologías y proyectos de Ampere en la estructura central de Renault permitirá una gestión más ágil y una optimización de recursos. El objetivo es eliminar duplicidades y acelerar la toma de decisiones en un mercado que evoluciona a gran velocidad, concentrando todos los esfuerzos en una única organización.
Implicaciones para el futuro eléctrico de Renault
La disolución de Ampere no significa que Renault abandone su estrategia eléctrica. Todo lo contrario: la compañía afirma que los lanzamientos de modelos eléctricos previstos, como el nuevo Renault 5, continuarán su curso con normalidad. La diferencia es que ahora estos proyectos se desarrollarán dentro del grupo matriz. Este enfoque busca fortalecer la marca Renault de manera unitaria, integrando la electrificación como un pilar central de su identidad, en lugar de mantenerla como un negocio separado.
Este replanteamiento refleja los desafíos actuales de la industria, donde la desaceleración en la demanda de algunos mercados y la intensa competencia están llevando a los fabricantes a revaluar sus inversiones y estructuras. Renault opta por la consolidación interna para enfrentar este entorno complejo, priorizando la solidez del grupo en su conjunto sobre la especialización en una filial independiente.