Un triplete histórico para Porsche en la resistencia norteamericana
El equipo Porsche Penske Motorsport ha escrito un nuevo capítulo de leyenda en el automovilismo de resistencia. Con la victoria de su prototipo número 7, pilotado por Felipe Nasr en la vuelta final, la marca alemana ha conseguido un hito sin precedentes: ganar por tercer año consecutivo las emblemáticas 24 Horas de Daytona, la prueba reina del campeonato IMSA WeatherTech SportsCar.
Una carrera marcada por la niebla y la intensidad final
La edición de este año no estuvo exenta de dramatismo. Durante la madrugada, densos bancos de niebla obligaron a los comisarios a neutralizar la carrera con bandera amarilla durante varias horas, interrumpiendo el ritmo de los equipos. Sin embargo, una vez despejadas las condiciones, la competición se reanudó con una intensidad creciente que se mantuvo hasta el último minuto.
Duelo épico hasta la bandera a cuadros
La victoria no llegó fácilmente para Porsche. En las horas finales, el Cadillac número 31, al mando de Jack Aitken, libró una persecución feroz, presionando al líder y reduciendo la brecha de forma constante. Este duelo mantuvo en vilo a los aficionados hasta la misma línea de meta, donde el Porsche logró cruzar con un margen mínimo, sellando una victoria trabajada y estratégica.
Este triunfo refuerza el dominio de Porsche y el equipo Penske en el circuito de Daytona International Speedway, consolidando una asociación que ha demostrado ser imbatible en los últimos años. La victoria subraya no solo la fiabilidad y el rendimiento del Porsche 963, sino también la maestría táctica del equipo en una carrera donde la gestión y la paciencia fueron tan cruciales como la velocidad pura.