
La cremallera y el piñón son componentes presentes en casi todos los sistemas de dirección asistida. Se trata de un mecanismo de doble engranaje que permite al conductor girar las ruedas del vehículo.
En otras palabras, convierte el movimiento rotatorio del volante en el movimiento lineal necesario para que las ruedas giren. Naturalmente, si hay una fuga de líquido de dirección asistida debido a daños o desgaste, surgirán numerosos problemas en la maniobrabilidad del vehículo.
Síntomas principales de una fuga en la cremallera y el piñón
1) Volante duro
Si al girar el volante notas que está difícil o rígido, podría haber una fuga en la cremallera y el piñón u otro problema.
La bomba de dirección necesita suministrar la cantidad adecuada de líquido para generar suficiente presión hidráulica y facilitar el giro del volante. Un nivel bajo de líquido de dirección asistida reduce esta presión, lo que hace más difícil girar las ruedas.
2) Líquido rojo o rosado
Los vehículos contienen varios fluidos de diferentes colores, como aceite, líquido de transmisión, refrigerante, líquido de frenos y líquido de dirección asistida. Si encuentras un charco bajo tu coche, quizá no sepas de dónde proviene.
Ten en cuenta que el líquido de dirección asistida es rojo o rosado. Además, debería tener un olor a quemado, como se menciona más adelante.
3) Olor a quemado
Si alguna vez has olido aceite quemado, sabrás a qué huele. Una fuga de líquido de dirección asistida puede propagar un olor a quemado dentro del habitáculo.
Esto se debe a que la bomba no tiene suficiente líquido para funcionar correctamente con la presión hidráulica.
4) Chirrido al girar
Si hay una fuga de líquido de dirección asistida, oirás un chirrido cada vez que gires el volante. Esto ocurre porque la bomba no está bien lubricada. El contacto metal con metal produce este sonido.
5) El volante no vuelve al centro
Cuando la cremallera y el piñón funcionan correctamente, el volante suele volver a su posición central. Si no lo hace, podría deberse a una fuga.
Tres causas principales de fugas en la cremallera y el piñón
Para entender por qué se producen fugas, aquí están las tres causas más comunes:
1) Conexiones flojas
Si la cremallera y el piñón están demasiado sueltos o mal instalados, el líquido de dirección puede filtrarse. Asegúrate de que todas las piezas del sistema de dirección estén correctamente instaladas.
2) Juntas defectuosas
Las juntas desgastadas o dañadas en la cremallera y el piñón provocan fugas de líquido. Simplemente reemplaza las juntas defectuosas por nuevas antes de que el problema empeore.
Las juntas nuevas no deberían ser muy caras, pero se recomienda usar piezas OEM para mejores resultados.
3) Fuelle dañado
En los extremos de la cremallera hay fuelles que evitan que el líquido se escape. Sin embargo, si están desgastados o dañados, el líquido puede filtrarse.
Cuanto más tardes en solucionar el problema, más grande será el agujero en el fuelle. La reparación es la solución más económica, pero no siempre es posible.
En caso contrario, no podrás reemplazar solo el fuelle, sino que tendrás que cambiar toda la cremallera y el piñón, ya que están integrados en el conjunto.