Un concesionario desafía a la marca y crea su propio Sentra deportivo
La historia de los compactos deportivos tiene un capítulo vacío en Nissan. Desde la desaparición de la emblemática Sentra SE-R Spec V en 2012, la marca ha carecido de un rival directo para modelos como la Honda Civic Si. Mientras los entusiastas esperan en vano un regreso oficial, un concesionario ha decidido tomar la iniciativa y materializar el sueño por su cuenta.
El legado de la SE-R Spec V y un vacío en el mercado
La Nissan Sentra SE-R Spec V no fue un modelo cualquiera. Con sus 200 caballos de potencia, transmisión manual y un chasis ajustado para el rendimiento, se ganó un lugar en el corazón de los puristas. Su descontinuación dejó un hueco que Nissan no ha mostrado interés en llenar, orientando la Sentra actual hacia un perfil más familiar y eficiente.
La respuesta independiente: ingeniería y personalización
Frente a esta situación, un concesionario ha emprendido un proyecto audaz: construir la versión deportiva de la Sentra que la fábrica no produce. Este proyecto no se limita a adhesivos y un escape ruidoso. Implica mejoras de ingeniería significativas en áreas clave como la suspensión, los frenos y la gestión electrónica del motor, buscando ofrecer una experiencia de conducción genuinamente deportiva.
¿Un fenómeno aislado o una tendencia?
Esta iniciativa plantea una pregunta interesante sobre el futuro del mercado. Cuando los fabricantes priorizan segmentos masivos, ¿serán los concesionarios especializados o los preparadores independientes quienes satisfagan la demanda de modelos más emocionantes? Este Sentra “hecho a mano” demuestra que el espíritu de la conducción deportiva en segmentos accesibles sigue muy vivo, aunque dependa de la pasión de actores fuera de la fábrica.