El lujo de los vehículos eléctricos se encuentra con el exceso de tecnología. Sinceramente, esperaba sentirme frustrado al probar el Audi A6 Sportback E-tron Quattro 2025. Como entusiasta tradicional de los automóviles, me resistía a la idea de un sedán eléctrico superconectado y lleno de pantallas. Anticipaba problemas de carga, tecnología abrumadora y una experiencia de conducción estéril. Al final, regresé impresionado.
Especificaciones básicas
El A6 Sportback E-tron es uno de los primeros modelos que utiliza la nueva plataforma de vehículos eléctricos PPE de Audi, compartida con Porsche. Posicionado como un sedán eléctrico de lujo, tiene un precio base de 65,900 dólares, que fácilmente supera los 75,000 dólares en versiones bien equipadas. Audi adopta la filosofía de “primero un automóvil, luego eléctrico”, priorizando líneas familiares y refinadas en lugar de diseños futuristas llamativos.
Diseño exterior y silueta
Interior: Un nido de pantallas
En el interior, las pantallas dominan. La pantalla principal de infoentretenimiento está fuertemente inclinada hacia el conductor, con otra pantalla dedicada al pasajero, complementada por el cuadro de instrumentos de la cabina virtual. Para algunos es vanguardista, para mí resultó casi sofocante. Incluso los controles del aire acondicionado están integrados en superficies táctiles. Aun así, el acabado es típicamente lujoso de Audi, con materiales de alta calidad, inserciones de madera, iluminación ambiental personalizable y amplios asientos traseros. El techo panorámico con tinción eléctrica, llamado “Zebra Glass”, es más un gadget que un elemento práctico, pero innegablemente genial.
Rendimiento en carretera
En la carretera, el A6 E-tron se comporta como se espera de un vehículo eléctrico de lujo: silencioso, estable y cómodo. La configuración de doble motor ofrece 456 caballos de fuerza y 631 lb-pie de torque, proporcionando una aceleración instantánea y sin esfuerzo. La suspensión adaptativa desliza sobre baches. El asistente de control de crucero adaptativo de Audi resultó intuitivo. Los asientos con calefacción y ventilación contribuyen a una conducción sin fatiga. Mi función tecnológica favorita fue el asistente de voz y la cámara de 360 grados, muy útiles en el día a día.
Peso y desventajas
El peso es considerable: 5,192 libras en la versión Quattro. La suspensión adaptativa y el torque ocultan bien esta masa, pero se nota. El frenado regenerativo ofrece múltiples modos, incluida la conducción con un pedal, pero las transiciones no son suaves. El radio de giro es amplio, y la visibilidad se ve comprometida por los pilares C gruesos y la ventana trasera pequeña. La pantalla de visualización frontal que proyecta flechas de realidad aumentada en la carretera resultó más distrayente que útil.
Autonomía y carga
Aquí es donde el A6 E-tron me sorprendió más. Audi anuncia una autonomía máxima de 377 millas (aproximadamente 607 km) para la versión Quattro. Después de unos días, mi ansiedad por la autonomía había desaparecido. Incluso con el aire acondicionado encendido, pude recorrer 180 millas (290 km) sin estrés y sin necesidad de carga. La carga es sencilla gracias a la arquitectura de 800 voltios que soporta hasta 270 kW. Cargar del 10% al 80% en poco más de 20 minutos coincidió con mi experiencia real. La función de enchufar y cargar en Electrify America es tan fácil como repostar combustible.
Evaluación final
El Audi A6 Sportback E-tron cumple su promesa: es un sedán eléctrico lujoso, cómodo y con gran autonomía. Ofrece el interior de alta tecnología y los adornos futuristas que los clientes esperan. Al mismo tiempo, esta tecnología puede ser abrumadora. Cerraduras de puertas electrónicas, menús interminables… Audi ocasionalmente ha enterrado la usabilidad bajo la novedad. Sin embargo, estas quejas no empañan el hecho de que este es un vehículo eléctrico muy refinado y completo que lleva el lujo de Audi a la era eléctrica.