Problemas en el servicio de taxis autónomos
El servicio de taxis autónomos de Tesla enfrenta dificultades significativas durante sus primeros meses de operación. A pesar de contar con conductores de seguridad en todos los vehículos, se han registrado al menos siete incidentes de tráfico con daños materiales, una cifra preocupante considerando el reducido kilometraje acumulado por la flota.
Fallos en el sistema de supervisión
Uno de los casos más emblemáticos ocurrió cuando un conductor de seguridad fue filmado durmiendo profundamente durante el trayecto, mientras el vehículo circulaba por vías urbanas. Este incidente evidencia graves deficiencias en los protocolos de supervisión humana que deberían complementar al sistema de conducción autónoma.
Limitaciones tecnológicas evidentes
Los reportes indican que los vehículos presentan problemas para interpretar correctamente situaciones de tráfico complejas, especialmente en intersecciones congestionadas y ante comportamientos impredecibles de otros usuarios de la vía. La tecnología demostraría ser insuficiente para reaccionar adecuadamente ante obstáculos inesperados o cambios bruscos en las condiciones del camino.
Impacto en la confianza del público
Estos contratiempos afectan directamente la percepción pública sobre la madurez de la conducción autónoma. Los potenciales usuarios manifiestan dudas respecto a la seguridad del servicio, mientras expertos en movilidad cuestionan si la tecnología está realmente preparada para operar sin restricciones en entornos urbanos reales.
La compañía mantiene que estos son problemas esperados durante la fase de desarrollo y que cada incidente proporciona datos valiosos para mejorar los algoritmos. Sin embargo, la frecuencia de los accidentes sugiere que el camino hacia la autonomía total podría ser más largo de lo inicialmente proyectado.