¿Para qué sirve un cable de carga?
El cable de carga es simplemente la “manguera” que permite que la electricidad fluya desde el punto de carga hasta la batería de tu vehículo. Es un accesorio indispensable, pero su elección puede generar confusión. Esta guía te ayudará a seleccionar el cable que mejor se adapte a tus necesidades.
Comprender los tipos de cables de carga para vehículos eléctricos
Existen principalmente dos grandes familias de cables: el cable de carga doméstica (u ocasional) y el cable para puntos de carga acelerada.
El cable de carga estándar (Type 2 a Type 2)
Este cable es el más común para cargas en puntos públicos y wallbox en el hogar. Equipado con conectores Tipo 2 en ambos extremos, generalmente soporta una potencia de hasta 22 kW en trifásico o 7.4 kW en monofásico.
El cable de carga doméstico (Type E/F a Type 2)
También llamado cable de “emergencia” u “ocasional”, este modelo te permite conectar tu coche a un enchufe doméstico reforzado (toma verde T2/T3). Es indispensable para emergencias, pero no está diseñado para un uso diario intensivo.
Criterios esenciales para elegir bien tu cable
Varios elementos deben tenerse en cuenta para realizar una buena compra.
La longitud del cable
Elige una longitud adaptada a tu uso. Un cable demasiado corto puede limitarte, mientras que uno demasiado largo es más voluminoso y costoso. Mide la distancia entre tu punto de carga y la toma de tu vehículo para guiarte.
La potencia soportada
Verifica la potencia máxima (en kW) que el cable puede aceptar. Debe ser compatible con la potencia de tu punto de carga en casa o de tu vehículo. Un cable de 22 kW ofrece una mejor versatilidad.
Nuestros consejos para una compra exitosa
- Prioriza la certificación: Elige siempre un cable certificado y homologado según las normas europeas.
- Verifica la compatibilidad: Comprueba que los conectores sean compatibles con tu coche (Tipo 1, Tipo 2, CCS…).
- Apuesta por la robustez: Opta por un modelo resistente, con una funda de protección de calidad para un uso duradero.
