La Historia del Tráfico: ¿Por Qué Conducimos por Distintos Lados?

Posted by

La División Global en la Carretera

Más de un siglo después de la invención del automóvil, el mundo sigue dividido en una cuestión fundamental: ¿por qué lado de la carretera se debe conducir? Aproximadamente dos tercios de la población mundial conduce por la derecha, mientras que el otro tercio, unos 2 mil millones de personas, lo hace por la izquierda. Esta división no es un capricho moderno, sino el resultado de una fascinante mezcla de historia, tradición y decisiones políticas.

Orígenes Históricos: Caballeros y Carruajes

La raíz de esta diferencia se remonta a una época anterior a los coches. En las sociedades feudales europeas y en la antigua Roma, la mayoría de las personas eran diestras. Los caballeros que viajaban a caballo preferían circular por la izquierda para tener su brazo derecho, el de la espada, más libre para defenderse o saludar. Sin embargo, con la llegada de los grandes carruajes tirados por varios caballos en la Francia del siglo XVIII, los cocheros empezaron a sentarse en el caballo trasero izquierdo para manejar el látigo con la mano derecha. Esto les hacía tener mejor visibilidad del centro del camino si circulaban por la derecha, una costumbre que Napoleón extendió por gran parte de Europa continental.

El Peso de un Imperio y la Inercia

El Imperio Británico, que no cayó bajo la influencia napoleónica, mantuvo la tradición de circular por la izquierda y la exportó a sus vastas colonias, desde la India hasta Australia y el sur de África. Japón, nunca colonizado por europeos, adoptó esta norma en el siglo XIX influenciado por consejeros británicos para sus ferrocarriles. Posteriormente, la inercia y el enorme coste de cambiar toda la infraestructura vial y el parque automovilístico han consolidado esta división. Países como Suecia cambiaron al lado derecho en 1967 en un complejo y costoso proceso conocido como “Dagen H”.

Consecuencias de una Elección Bifurcada

Esta división global tiene un impacto tangible. Los fabricantes de automóviles deben producir versiones específicas con el volante a la izquierda o a la derecha, incrementando costes. Para los viajeros, representa un desafío de adaptación y un riesgo de accidentes al alquilar un coche en un país con normativa opuesta. La historia de la conducción demuestra cómo decisiones ancestrales pueden moldear la tecnología y la vida cotidiana durante siglos.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *